La igualdad social un mito muy lejano
La igualdad de oportunidades para el gobierno de Alvaro Uribe es un simple mito, son palabras bonitas y acarameladas para utilizar en los discursos pero muy lejanas de la práctica y la realidad. Dirigentes de la talla de Antonio Navarro han calificado este comportamiento como político social como mezquino.
Mientras que hay exoneraciones y muchas gabelas para el poder económico, se les cierra el paso a la posibilidad de una rebaja de intereses generados por atraso de impuesto a personas de salario mínimo respecto a su vivienda en el estrato dos, no habrá igualdad.
Las gentes del común, mientras más avanza el gobierno dentro del tiempo para el cual fue elegido, observan más lejos las posibilidades de una vida mejor. La miseria aumenta y no hay oportunidad social de salir de ella, por el contrario la proyección se muestra en barrena.
La violencia está intacta y los desplazados no reciben el mismo tratamiento de los reinsertados. El presidente quiere reelección para él, pero se la niega en forma grotesca a los gobernadores y alcaldes. Habla de garantías para los colombianos, pero solo permite aprueben determinaciones que le beneficie a él y su círculo de amigos.
Quiere la votación de los liberales para su causa, pero de burla de ellos cuando hay que prestarle atención a sus idas y propuestas. Los desconoce olímpicamente. Habla de guerra al clientelismo pero la practica en su máxima expresión.
No está desenfocado el senador Navarro cuando habla que el comportamiento del gobierno es un comportamiento mezquino. El representante indígena Lorenzo Almendra, cree a pie firme que no existe en el país por parte del gobierno igualdad ante la ley y las oportunidades de desarrollo.
La posición del Gobierno ha sido altamente excluyente dice el representante liberal Carlos Arturo Piedrahita y agrega que esa exclusión la estamos sintiendo todos los colombianos en carne propia con la discriminación social y económica que es creciente desbocadamente día a día.
Mientras que hay exoneraciones y muchas gabelas para el poder económico, se les cierra el paso a la posibilidad de una rebaja de intereses generados por atraso de impuesto a personas de salario mínimo respecto a su vivienda en el estrato dos, no habrá igualdad.
Las gentes del común, mientras más avanza el gobierno dentro del tiempo para el cual fue elegido, observan más lejos las posibilidades de una vida mejor. La miseria aumenta y no hay oportunidad social de salir de ella, por el contrario la proyección se muestra en barrena.
La violencia está intacta y los desplazados no reciben el mismo tratamiento de los reinsertados. El presidente quiere reelección para él, pero se la niega en forma grotesca a los gobernadores y alcaldes. Habla de garantías para los colombianos, pero solo permite aprueben determinaciones que le beneficie a él y su círculo de amigos.
Quiere la votación de los liberales para su causa, pero de burla de ellos cuando hay que prestarle atención a sus idas y propuestas. Los desconoce olímpicamente. Habla de guerra al clientelismo pero la practica en su máxima expresión.
No está desenfocado el senador Navarro cuando habla que el comportamiento del gobierno es un comportamiento mezquino. El representante indígena Lorenzo Almendra, cree a pie firme que no existe en el país por parte del gobierno igualdad ante la ley y las oportunidades de desarrollo.
La posición del Gobierno ha sido altamente excluyente dice el representante liberal Carlos Arturo Piedrahita y agrega que esa exclusión la estamos sintiendo todos los colombianos en carne propia con la discriminación social y económica que es creciente desbocadamente día a día.
Las invitaciones del gobierno a debatir las garantías electorales que tendrán los partidos políticos en el país, en los próximos comicios en donde presuntamente habrá reelección presidencial, no son muy alentadoras. De boca aseguran que el Gobierno invita sin ninguna restricción a todos los partidos políticos y a la oposición a que opinen sobre las garantías, pero enseguida señalan que habrá discriminación cuando argumentan que los planteamientos que sean excesivos los debatimos y los que sean razonables, los ponentes y el Gobierno, los impulsarán para incorporarlos a la ley.
"Tengo 92 años y a esta edad no soy candidato de nada ni represento un peligro para nadie", acaba de asegurar el ex presidente Alfonso López Michelsen, pero miles de personas creemos que no es así, por el contrario, sigue es un gran peligro para aquellos que creen que el Partido Liberal o cualquiera otro partido colombiano, es patrimonio de unos pocos, quiero decir, ex presidentes, senadores y representantes. Es un peligro porque cada vez que abre la boca pone a pensar al pueblo de Colombia, cosa que le es imposible hacer a Turbay para citar a los dos más veteranos de la colectividad roja.